Jugaron en Avellaneda, con el Cilindro sin público por una sanción.
Los de Gustavo Costas se metieron en zona de playoffs.
Además, treparon en la tabla anual, en la carrera a las copas.

Las tribunas están desnudas, como aquellos tristes tiempos de pandemia. Los únicos gritos fluyen de los labios de los jugadores. También se escucha el golpe de la pelota y el murmullo del periodismo partidario. Racing juega sin su gente porque tiró el Cilindro por la ventana contra Flamengo. Bengalas y fuegos artificiales que derivaron en puertas cerradas para sus hinchas. Faltaron el color, las banderas y la pasión. Y aunque tampoco hubo fútbol de alto vuelo, le alcanzó con un extraordinario saque largo de Facundo Cambeses -angelado desde que se adueñó titularidad- y una notable definición de Duvan Vergara para vencer a Defensa y Justicia, meterse en la zona de playoffs y afirmarse en la tabla anual, casi con la certeza de que jugará la Sudamericana 2026, más allá de esa hendija que le queda para entrar en la Libertadores.
Le costó abrir el marcador a Racing porque se encontró con un rival que prescindió de la tenencia, se mostró compacto y jugó de contraataque. Entonces, el equipo de Gustavo Costas se vio obligado a construir desde la posesión. Y acostumbrado a jugar largo, esta vez tuvo que apostar a una salida prolija, con demasiados pases para recién poder romper por afuera con los laterales y los extremos. En este contexto, Adrián Maravilla Martínez lo sufrió porque se vio contenido en el área visitante.
Lo mejor que produjo la Academia fue a partir de los tiros de esquina ejecutados por Luciano Vietto porque Marcos Rojo y Nazareno Colombo ganaron siempre en el área. Dos veces cabeceó el zaguero que llegó desde Boca, una de ellas en el travesaño. Después, hubo una doble tapada de Enrique Bologna frente a Agustín García Basso, que se desprendió del lateral y sacudió dos bombas de zurda que atajó el veterano arquero del Halcón.
En el 4-2-3-1 que presentó Costas, faltó juego en el mediocampo. Alan Forneris intentó maquillar la ausencia de Santiago Sosa, pero estuvo impreciso y jugó mucho hacia atrás. Bruno Zuculini es un recuperador, pero como Defensa y Justicia saltaba líneas cada vez que la recuperaba, tuvieron mucho más trabajo los centrales de celeste y blanco.
Mariano Soso plantó un 3-4-3 que se transformó en 5-4-1 la mayor parte del tiempo porque casi no atacó en los cuarenta y cinco minutos inciales. Cuando asomó fue a partir de envíos filtrados para su único punta, Abiel Osorio, inquieto y potente.
Recién en el final de la primera etapa, Racing halló el gol. Lo encontró con una gran asistencia de su propio arquero. Sí, Cambeses descolgó un cabezazo de Lucas Ferreira, devolvió rápido con un pelotazo y Vergara hizo el resto. Damián Fernández llegó tarde al cruce, el colombiano guapeó y cuando enfrentó a Bologna, lo gambeteó con decisión y definió al arco vacío.
Por el protagonismo, el resultado era justo. Pero Racing también necesitó un poco de suerte para llegar en ventaja al entretiempo porque Defensa y Justicia sacó del medio y Osorio quedó cara a cara con Cambeses, pinchó la pelota y el disparo del delantero chocó contra el travesaño.
En el segundo tiempo, Costas cambió por obligación y Soso por necesidad. Salieron Vietto y Rojo lesionados en Racing, ingresaron Almendra y Di Cesare. Se fueron Fernández y Juan Manuel Gutiérrez en Defensa y Justicia, entraron Santiago Sosa y Juan Miritello; también, cambió el sistema con dos puntas. Y se repartió más la pelota porque el Halcón arreció y la Academia jugó de contra, siempre al pelotazo.
Bajo esta coyuntura, se destacó Zuculini en la recuperación y también porque fabricó la única chance clara que tuvo su equipo en la segunda mitad, una volea que tapó Bologna a puro reflejo.
Más tarde, las irrupciones de Saltita González y Mateo Aguiar fueron importantes. Los dos generaron las chances más claras para el empate, el ex Independiente remató de media distancia y la pelota pegó pegó en la base del palo. Y el chico de 18 años se filtró por la derecha y dejó a Osorio con la mira calibrada para el disparo, pero el atacante definió ancho.
La última pelota fue otro tiro desde lejos que quedó atrapado entre los guantes de Cambeses, que no recibió goles en el Torneo Clausura desde le ganó el puesto a Gabriel Arias. Hace 14 partidos que Defensa y Justicia no gana de visitante y como en el Apertura, está afuera de las instancias finales. Racing, en cambio, empezó a recuperar la sonrisa tras la eliminación de la Libertadores. Al menos, desde el resultado. Para mejorar ya habrá tiempo.
