Montevideo, a 1,2 millones de metros cúbicos de quedarse sin agua

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Las reservas de Paso Severino siguen a la baja mientras el gobierno comienza a repartir dinero para la compra de agua embotellada en la zona metropolitana.

  • Crisis del agua: las reservas de Paso Severino cayeron al 1,87% y se dispararon las alarmas
  • Crisis del agua: OSE advierte por afectaciones del servicio en el área metropolitana

La crisis del agua continúa agravándose en Uruguay y,en particular, en la zona metropolitana donde ya es emergencia hídrica: a la reserva de Paso Severino le queda apenas un 1,87% de su capacidad y Montevideo se encuentra a 1.255.226 metros cúbicos de quedarse sin agua disponible para consumo.

El área metropolitana consume de forma diaria 506.775 metros cúbicos de agua, incluso en un contexto en que cada gota parece ser sagrada, a pesar de estar más salada de lo habitual. En Paso Severino, el embalse que abastece a Aguas Corrientes, la planta a través de la cual la Administración Nacional de Obras Sanitarias del Estado (OSE) distribuye agua a los principales departamentos urbanos del país —Montevideo, Canelones y San José— queda poco más del doble de esa cantidad.

Lo cierto es que a la zona le quedan los días contados de agua bebible, incluso mezclando las escasas reservas disponibles con el agua del Río de la Plata y distribuyendo un suministro con mayores niveles de sodio y cloruros de lo habitual. Sin embargo, una vez que el caudal proveniente del río Santa Lucía se agote —un escenario alarmante pronosticado para dentro de una semana, aproximadamente—, el líquido que llega a los hogares dejará de ser bebible, y será apto solo para uso sanitario debido a la alta salinidad.

Comienzan a entregar agua embotellada a los jubilados

Mientras tanto, la capital del país ya se prepara para afrontar un contexto crítico que parece inevitable frente a la falta de las lluvias necesarias para contrarrestar la caída constante de las reservas en Paso Severino. En este sentido, a partir de mañana 90.000 jubilados y pensionistas que cobran la mínima recibirán una partida de dinero para la compra de agua embotellada, tal y como informaron desde la Organización Nacional de Asociaciones de Jubilados y Pensionistas del Uruguay (Onajpu).

La partida será de 850 pesos mensuales, equivalentes a la compra de dos litros de agua diarios. Los beneficiarios no tienen que hacer ningún trámite, y el depósito de ese dinero será automático, desde este martes, junto con el cobro de la jubilación o pensión —si bien se acreditará en un recibo aparte. El beneficio rige también para quienes perciben una asistencia por vejez del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Para el gobierno, esta iniciativa costará 12 millones de dólares que obtendrá «de los recursos de los organismos multilaterales de crédito y las donaciones», así como también «las contribuciones que las personas públicas no estatales puedan realizar» sin que estas debiliten la función para las que fueron creadas.

Obras que llegan tarde

El gobierno se comprometió a realizar un embalse en el río San José, más una serie de cañerías de 13 kilómetros y medio que llevará agua hasta Belastiquí para luego abastecer a la planta de Aguas Corrientes, con el objetivo de lograr mantener a flote las reservas agonizantes de Paso Severino. Según el presidente Luis Lacalle Pou, las obras estarán listas en 30 días; sin embargo, y según la resolución del directorio de OSE, las empresas constructoras a cargo de los trabajos —Espina, Cujó, Teyma, Stiller, Ciemsa y Saceem— acordaron un plazo de dos meses.

En cualquiera de los dos casos, la realidad es que las obras llegan tarde si en apenas siete días la zona metropolitana puede quedarse sin agua. Sobre esto, el costo de 40 millones de dólares para la construcción de este nuevo embalse provisorio parece excesivo en un contexto en el que el gasto público se ve aprisionado por los menores ingresos provocados por la sequía.

La situación toma un cariz más grave si, además, se tiene en cuenta que las obras no son soluciones definitivas y que, una vez superado el déficit hídrico, deberán ser destruidas: “Son de tierra, sin enroscado ni material que lo haga duradero”, señaló Edgardo Ortuño, director de OSE en representación del Frente Amplio

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