Hay más de 47.000 casos diagnosticados, pero la mayoría de los afectados no concurre al médico.

Una extendida epidemia de chikunguña, dengue y oropuche amenaza hundir a Cuba en una gravísima crisis sanitaria.
El panorama es complejo. Los mosquitos son hoy la mayor pesadilla de una isla golpeada ya por falta crónica de combustible, apagones, escasez de medicinas y comida, falta de higiene urbana, una crisis económica agravada por el bloqueo estadounidense y hasta un huracán que hace solo un mes devastó amplias áreas de las provincias del este.
Todo el mundo en el país habla de la epidemia de «arbovirosis» (virus transmitido por mosquitos) o simplemente sobre “eso que anda por ahí”. Los pacientes se cuentan por decenas de miles y los muertos -no reconocidos oficialmente- se acumulan en cifras guardadas bajo doble llave.
El jefe de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Francisco Durán, aparece a diario en la televisión nacional para dar el parte del día. Según dijo, hasta la semana pasada se diagnosticaron 47.000 cubanos con síntomas de estas tres enfermedades, la enorme mayoría de chikunguña. La cifra ya duplica el informe de la semana anterior.
Pero se cree que la mayoría de los contagiados ni siquiera consulta al médico.
“Un colapso sanitario”
La epidemia de chikunguña, una enfermedad caracterizada por fiebre alta y fuertes dolores articulares, empezó en julio en la provincia de Matanzas, vecina a La Habana. Enseguida se extendió por casi toda la isla.
Pero no vino sola. El dengue y el oropuche también castigan a una población cansada de tantos males juntos.
“El 2025 ha estado marcado por la aparición de un brote de chikunguña, que comenzó en la provincia de Matanzas y se ha propagado por todo el país. Todos los casos registrados son autóctonos. Los territorios con mayor transmisión son 14 provincias. Las más afectadas son Camagüey, Pinar del Río, Sancti Spíritus y La Habana”, dijo a TN una fuente de la Oficina de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la capital cubana.
El gobierno no reconoce oficialmente decesos por estas tres enfermedades. Pero los relatos de los cubanos desmienten este dato.
“Mi abuela falleció el sábado 22 afectada por síntomas de estas enfermedades», dijo a TN una mujer habanera que pidió el anonimato. ”Las arbovirosis son males que tristemente llegaron para quedarse. En mi opinión, Cuba entera sufre actualmente un colapso sanitario sin parangón. Tengo 40 años y jamás vi cosas así“, contó.
La mujer comentó que uno de los empleados de la funeraría, donde se realizó el velatorio, le dijo que solo en La Habana reciben más de 175 decesos a diario, con disímiles causas, pero que obviamente la propagación del virus aumentó alarmantemente las cifras. Incluso, señaló que una doctora le admitió que tenían prohibido colocar como arbovirosis la causa de un deceso.
Según dijo, tanto ella como su pareja ya se contagiaron, pero no fueron al hospital: “La opinión general dice que si vas al médico no hay insumos para análisis y simplemente te dicen que te recluyas a tu casa con abundante líquido y reposo. Esto se propagó de manera brutal”.
Pocos insumos y crisis hospitalaria
La falta de insumos es algo crónico en la isla, afectada por una grave crisis económica y un bloqueo estadounidense que lleva más de 60 años. La prensa cubana de Miami afirmó en las últimas semanas que el sistema hospitalario está colapsado por la cantidad de contagios. En las redes se viralizaron fotos que muestran supuestos pasillos de hospitales cubanos con pacientes recostados en el piso.
